Les ha costado hacerse un hueco pero lo han conseguido. Los relojes y pulseras inteligentes se poco a poco se ha ido adueñando de nuestras muñecas. La monitorización de la actividad física ha sido la punta de lanza pero otras funcionalidades como el pago y la mensajería están apoyando su consolidación. Que los wearables no eran una moda estaba claro, sus útiles funcionalidades ha hecho que la adopción de estos dispositivos que complementan al móvil haya aumentado año tras año. Para este año se venderán 133 millones de dispositivos el mundo, un 8,2% más que en el 2017, y la mitad serán smartwatches. Y por este pastel, el del smartwatch,  compiten los grandes fabricantes como Apple, Samsung y Huawei.

Y el formato ganador parece que se va perfilado ya definitivamente: menos gadget y más reloj tradicional. De hecho el último lanzamiento de Samsung va por aquí: deja el apellido Gear y con el Galaxy Watch, que acaba de presentar en sociedad en la IFA, la feria de tecnología de Berlín. Ya no solo se trata de la apariencia, que imita casi a la perfección, la estética de los relojes analógicos tradicionales tanto en el diseño como en las esferas. Sino por algunas funcionalidades curiosas aunque también anecdóticas: el Galaxy Watch cuenta con los sonidos propios de los relojes analógicos y la posibilidad de definir que éste suene cada hora, y un efecto de profundidad que proyecta sombras que definen cada detalle de la esfera del reloj consiguiendo una apariencia tradicional.

Como decíamos, características anedóticas en un reloj que quiere ser nuestra compañía diaria, robándole cierto protagonismo al smartphone.

Para empezar le han alargado la batería, y ahora no hace falta cargarlo cada día. Tiene autonomía suficiente para durar 80 horas. Gracias a la conectividad LTE y y con versión con eSim, el chip embebido que sustituye a la tarjeta SIM, se puede acceder a los servicios online a través de cualquier operador. De esta manera el smartwatch se hace independiente y se puede prescindir del smartphone en diferentes aplicaciones de mensajería, llamadas, mapas y música.

Con el Galaxy Watch, Samsung quiere situar a este reloj inteligente como nuestra agenda diaria, acompañándonos para empezar y finalizar el día con alertas para mantenerse al tanto de los recordatorios, el clima o nuestras citas de calendario.

Pero más que nada este smartwatch se centra en el bienestar de los usuarios y como novedad ofrece un monitor de gestión del estrés: detecta automáticamente los altos niveles de estrés y proporciona ejercicios de respiración para ayudar reequilibrarlos. Además la nueva monitorización del sueño supervisa todos los niveles de sueño, incluidos los ciclos REM, ayudando a ajustar sus hábitos de sueño y conseguir el descanso que necesitado.

Y en un aspecto más deportivo, el Galaxy Watch añade 21 nuevos ejercicios, haciendo un seguimiento de un total de 39 entrenamientos para que podamos personalizar y cambiar nuestras rutinas.

Una funcionalidad curiosa es la de la nutrición, más allá de la gestión de calorías con alertas personalizadas. A través de Bixby Vision, presente en su smartphone Galaxy. Se podemos saber la información nutricional de nuestras comidas. Simplemente sacando una foto de cada plato, se registra al instante la información nutricional en Samsung Health y en Galaxy Watch. Es una manera de conocer con más detalle las calorías que ingerimos.

Más pequeños y elegantes

El tamaño, junto con el diseño, siguen siendo claves en los relojes inteligentes. Galaxy Watch continúa con el legado de los smartwatch de Samsung con su característico bisel circular. En cuanto al tamaño: hay una versión plateada de 46 mm y una opción de 42 mm en negro u oro rosa. El reloj inteligente se puede personalizar con una colección de esferas y correas como las de Braloba. Con esta apariencia de reloj traficional, destaca que el Galaxy Watch cuenta con certificación de durabilidad militar, Corning Gorilla Glass DX + y con resistencia al agua con una clasificación de 5 ATM permitiendo su uso sin importar las condiciones ambientales externas.

Otro aspecto destacado es la integración con el ecosistema Galaxy: desde el smartwatch se puede acceder y controlar fácilmente el resto de dispositivos con la aplicación SmartThings. Con un toque de muñeca se encenderán las luces y el televisor por la mañana o bien se ajustará la temperatura antes de acostarse, por ejemplo. También se pueden realizar pagos, a través de Samsung Pay. Lleva un altavoz y un GPS para realizar actividades de manera más fácil, tales como buscar una ubicación, o escuchar música.

Galaxy Watch se pone a venta a principios de septiembre de 2018. Su precio estimado es de 329 y 309 euros según el modelo.

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