Las películas de terror, por definición, están pensadas para dar sustos, miedo y hacernos saltar de la butaca. Pero si además añadimos un elemento extra como la Realidad Virtual, el momento puede convertirse en toda una experiencia aterradora. Si sois de los que os tapáis los ojos con las manos cuando tenéis miedo ¡atención! la Realidad Virtual llega al cine fantástico y de terror y va a ser muy difícil repetir ese gesto. (Siempre te quedará cerrar los ojos)

El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya que se ha celebrado en Sitges, acogió por segundo año consecutivo un espacio dedicado a la Realidad Virtual, el Samsung Sitges Cocoon. Allí, los amantes de las películas de miedo pudieron disfrutar de una nueva forma de ver y sentir el cine de terror, sólo apta para auténticos adeptos al miedo. ‘CampfireCreepers’ es la primera serie de terror grabada en realidad virtual y con una visión 360⁰ gracias a las gafas de VR de Samsung.  La historia es simple y recoge una de las típicas escenas del cine: unos niños, los creepers, contando historias de miedo alrededor de una hoguera mientras se pasan una calavera. Por si faltaba algo, el ingrediente extra lo pone Robert Englund, el mítico actor que encarnó nuestras peores pesadillas dando vida a Freddy Krueger (también fue Willie, uno de los visitantes de la mítica serie televisiva V).

Tanto Englund como el director, Alexandre Aja, estuvieron en Sitges poco antes del estreno en exclusiva del primer capítulo de la serie. En la misma mesa, el cineasta Jaume Balagueró, jurado de la nueva sección dirigida a piezas rodadas en Realidad Virtual. Los tres hablaron sobre las posibilidades de esta nueva tecnología. Y es que, como ha dejado claro la 50 edición del mítico festival catalán, la Realidad Virtual se está consolidando como un nuevo lenguaje cinematográfico en el cine de terror.

Englund y Aja en Sitges 2017¿Pero cuáles son las principales diferencias de rodar cine en Realidad Virtual respecto al cine tradicional para un director y un actor ? Nos lo contaron durante la rueda de prensa.

  1. La Realidad Virtual coloca al espectador en el centro de la acción. Es el que elije lo que quiere ver, dónde quiere mirar. Eso“empuja el director a esforzarse mása utilizar resortes que disparen en el cerebro del espectador emociones y resortes que hagan esa experiencia más intensa”, explicaba Aja.
  2. El tiempo entre cada toma grabada es mucho más largo largo. “En el cine tradicional sólo hay unas pocas cámaras, pero en Realidad Virtual el actor utiliza muchas lentes que el director debe repasar luego”, comentaba Robert Englund. Durante ese tiempo, el desafío del actor es mantener la intensidad de la escena, la emoción y retomarla en el mismo punto cuando se vuelve a rodar la siguiente toma.
  3. No hay equipo detrás del director, el actor está solo con las cámaras, lo siguen a él y lo graban en todos los ángulos, no puede haber nadie que no forme parte de la trama. “Para actuar hay unos aspectos técnicos a tener en cuenta como la situación de las cámaras, que a veces tienen que estar muy cerca, y no se pueden ver ni las cámaras ni el resto del equipo”, explicaba Englund en una entrevista posterior.Se acabó esa escena típica del director sentado delante de los actores gritando “Acción” mientras todo el equipo corre detrás de él.
  4. Se reduce la edición. Las tomas se visualizan miles de veces, observando cada detalle llegado de todos los ángulos. Eso implica mucho trabajo anterior por parte de los actores, muchos ensayos antes de la toma definitiva.

Pese a estas peculiaridades no hay duda de que el director acabará encontrado la forma de llevar al espectador a su terreno. “Las diferencias son muchas, pero al final lo que se persigue es siempre lo mismo, que la gente se enganche con la historia y creo que no es la herramienta la que hace que la experiencia sea buena o no, sino la historia”, explicaba Alexandre Aja, director de CampfireCreepers.

“La Realidad Virtual saca el niño que llevas dentro”

A este veterano actor la tecnología no le ha echado para atrás. Tras participar en una película en 3D y en el videojuego Injustice 2 usando técnicas de Motion Capture, Robert Englund se ha aputnado a la Realidad Virtual con Campfire Creepers. Para el actor, trabajar con esta tecnología se ha convertido en un desafío excitante. “Es muy divertido, saca el niño que llevas dentro, es un nuevo juguete”, aseguraba el mítico actor. Significa también una nueva forma de trabajar, una nueva forma de experimentar, de contar historias de una forma diferente, una nueva puerta a una narrativa inmersiva: “es como estar en los albores del cine otra vez”.

Robert Englund. Actor
Robert Englund y yo.

En cuanto al género de terror, puede aportar nuevas opciones a los espectadores. “Cuando ya has visto la película una vez luego puedes anticipar cosas, fijarte en cosas que no viste la primera vez”, nos explicaba Englund. “Hay muchos sitios en los que mirar y eso es muy interesante. En la escena puedes estar concentrado viendo algo que capte tu atención, pero si hay algo violento allí escondido te sorprenderá”.

Los retos de la RV

Además de las diferencias que ya son en sí un desafío, la Realidad Virtual supone otros retos para los cineastas:

  1. La tecnología. Para grabar los 12 minutos de CampfireCreepers se han necesitado unos 40 terabytes por lo que la potencia necesaria para un largometraje puede multiplicarse por mucho. “En un par de años estos problemas estarán totalmente solventados”, vaticinaba Aja.
  2. La iluminación. Se depende mucho de la luz ambiente, de que haga sol o esté nublado, especialmente si se rueda en exteriores. Las cámaras, aunque son pequeñas y potentes no tienen la misma calidad que las de los estudios. Aun así, puede servir bien a dar el toque que se buscaba en cuanto a la fotografía y el ambiente de la grabación.
  3. El sonido. Los micros viajan con el actor, el sonido proviene directamente de ellos y no se trabaja por separado el sonido ambiente y el del diálogo. Al tratarse de sonido envolvente, se trabaja prácticamente con el sonido ambiente. El sonido cobra la misma importancia que la imagen en la Realidad Virtual.Englund y Aja en Sitges 2017

Pero las posibilidades de la Realidad Virtual no se reducen a las películas grabadas íntegramente para este sistema. Para Balagueró, un punto interesante son“las posibilidades que puede aportar a la narrativa convencional del cine”. Como reconocía Aja, el cine en Realidad Virtual aún está muy en sus inicios por lo que quedan por delante muchas posibilidades y mucho margen de mejora.

Por último, un consejo del director para todos esos que se tapan los ojos con las manos: cerrar los ojos es mucho más eficaz. Y, además, evitaremos lanzar las gafas al aire o mirar hacia otro lado porque…nunca sabes que habrá a tu alrededor.

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