Como todo en la tecnología, los auriculares también han evolucionado en los últimos años. En materiales, diseños, calidad de sonido… incluso hace algunos años que perdieron los cables y ya hay una amplia gama de dispositivos inalámbricos ideales para, por ejemplo, escuchar la música de nuestro smartphone. Apple, con el lanzamiento de sus Airpods, incluso llegó a eliminar la ranura jack donde se suelen conectar los auriculares. Pero si tenemos que elegir, ¿qué ventajas tienen estos dispositivos sin cables respecto a los que sí lo tienen?

Echemos un vistazo a las ventajas de los auriculares inalámbricos o wireless:

Comodidad. Queremos escuchar música, sacamos nuestros cascos y antes de poder conectarlos pasamos unos 10 minutos intentando desarrollar los cables. Seguro que muchas nos sentimos identificadas con esta situación. Esto no nos va a pasar si evitamos los cables. Y  tampoco nos arrancaremos los auriculares de un tirón si se nos enganchan en algo ni se nos enredarán por el pelo o, peor, por el cuello si estamos tumbadas en el sofá disfrutando de un ratito de buena música.

Más controles. Para que sean más cómodos, muchos auriculares sin cables cuentan con sus propios controles para hacer avanzar las canciones, pararlas o subir el volumen, por ejemplo. Suelen estar incorporados en la propia diadema así que tan sólo hay que levantar la mano y tendremos todo el control en nuestra palma. Incluso algunos incorporan micro y altavoz para poder recibir y contestar llamadas.

Libertad de movimientos. Evitar los tirones o los enganches es una gran ventaja si vamos a salir a correr o a hacer nuestra rutina de gimnasio con nuestros auriculares puestos. La ausencia de cables nos permite una libertad de movimientos que es obvio que no vamos a tener con los auriculares de toda la vida.

Distancia. Que no tengan cables no quiere decir que podamos alejarnos a una distancia infinita del emisor de la señal, eso lo tenemos claro. Generalmente suele haber un margen de entre 7 y 8 metros, así que como decimos, la distancia a la que podemos colocarnos no es infinita, pero ya es mucho más que un cable que suele medir entre 1 y 1,5 metros.

Variedad de dispositivos. Al no tener cable cambiar de dispositivo no implica tener que enchufar y desenchufar en el aparato, ni siquiera quitarnos los auriculares. Basta con vincularlo al dispositivo que queremos escuchar y listo. Todo en unos segundos. Es cierto que esto en sí mismo puede ser una desventaja si no somos muy duchos en el arte de la tecnología. El proceso de conectar nuestros auriculares con, por ejemplo, nuestro móvil, conlleva unos minutos y unos mínimos conocimientos así que al final, puede que para algunos sea más fácil insertar la clavija en su salida jack correspondiente, como toda la vida.

Entre las desventajas, podemos apuntar a la calidad de sonido. Por norma general suele ser algo peor, por no hablar de que a veces las interferencias pueden hacer su aparición.

Por suerte, este tipo de problemas empiezan a solucionarse y ya hay en el mercado algunos modelos con una alta calidad de sonido. Por ejemplo, SkullCandy cuenta con la versión sin cables de sus emblemáticos Crusher. Eso sí, los Wireless Crusher han sido reconstruidos desde cero con un diseño industrial, y materiales Premium. Según la compañía con las tecnologías que han utilizado se consigue un sonido totalmente envolvente. Pese a perder el cable, lo que no han perdido es el sonido estéreo y además incluyen un amplificador que enciende los drivers del audio y los de la inmersión estéreo a la vez.

auriculares Skullcandy Crusher WirelessCon ese se consigue una sensorialidad dual y que los canales bajos suenen bien sin perder calidad. Por cierto, también han conseguido un buen aislamiento respecto a los ruidos del exterior. En conclusión, un sonido tan Premium como los materiales que se utilizan en su fabricación. Incluyen conexión Bluetooth para vincularse a otros dispositivos. En cuanto a la batería tiene una autonomía de hasta 40 horas en uso, y es que es capaz de desconectarse si detecta que no estamos usando los auriculares.

Precio más alto. La innovación se paga, y generalmente, suelen ser dispositivos algo más caros que los auriculares tradicionales.

Compatibilidad. Importante comprobar la compatibilidad con los dispositivos con los que tenemos pensado conectarlos.

Autonomía y recarga. También tenemos que tener en cuenta que este tipo de auriculares se tienen que recargar como si fueran un smartphone, así que dependiendo del uso que vayamos a darle, debemos fijarnos en cuánta autonomía nos ofrece. Ojo, que puede ser que cuanta más batería, más peso y más tamaño tengan nuestros auriculares.

Y finalmente otro aspecto en el que seguro que nos vamos a fijar es el diseño y los acabados. Los auriculares se han convertido en una pieza de moda, y eso lo saben los fabricantes y queda claro si echamos un vistazo a los nuevos diseños. Si vamos a hacer un desembolso como este, está claro que para empezar vamos a elegir unos que nos gusten y sean bien bonitos, pero como en el caso de la batería, debemos pensar qué uso vamos a darle. Por ejemplo, no nos sirve de mucho unos bonitos auriculares que luego no queden bien sujetos si vamos a salir correr o si están hechos de piel y vamos a sudar. En este sentido, antes de comprar, pensemos si nos interesa más que sean pequeños o los preferimos grandes.

Bueno, espero que con todo esto te hayamos ayudado en la difícil decisión de optar por auriculares inalámbricos o no.

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