¿Qué se puede esperar de un Chromebook?

Chromebook

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Si estás pensando en comprarte un portátil, te habrás topado, además de con los habituales Windows y Mac con una nueva categoría llamada Chromebook, que no son más que ordenadores equipados con un sistema operativo de Google llamado Chrome. Te sorprenderán porque son baratos (desde 250 euros) y de colores vivos, aunque con un cierto efecto plástico. Pero ¿realmente son útiles? ¿Para qué te van a servir y para qué no? En Gadwoman hemos probado el Toshiba Chromebook 2 y el HP Chromebook y te lo contamos.

1. Olvídate de Windows y de Mac

Lo primero que te tienes que hacer si quieres usar un Chromebook es olvidarte de lo que conoces. Aquí no hay carpetas, discos duros, actualizaciones y permisos. O sí, pero no de la manera que conoces.

Para empezar, el sistema operativo te pide que vincules toda tu información a las cuentas de Google que tengas. Es decir, a la de tu Gmail. Y esa misma es la que usarán el resto de los programas (Drive, Picasa, Youtube…). La ventaja es que lo tendrás todo enlazado, pero igual que en Windows o Mac, si usas Google.

Los programas que descargues con versiones de escritorio de esos mismos servicios. Pero cuidado, porque la sincronización no siempre es perfecta. Uno de los grandes problemas que le hemos encontrado a Chromebook es que no avisa cuándo actualiza un programa, y suele hacerlo cuando reiniciar la máquina. Esto tiene una ventaja, que es que no tienes que estar pendiente de hacerlo. Pero un gran inconveniente: que no te enteras de si realmente lo ha hecho.

2. No podrás instalar nada

Al margen de las apps que descargues, que están en la tienda Chromebook Store de Google (que no es la misma que la de los smartphones y tablets con Android, Play), y la verdad es que hay muchas, olvídate de instalar ninguno de los programas que uses habitualmente. Ni juegos ni Photoshop ni Office ni Skype ni iTunes ni nada. Solo los puedes usar en sus versiones web, es decir, conectados a internet desde el navegador. Te has pasado al lado oscuro, recuerda. Google solo quiere que uses sus servicios y Photoshop u Office online, como mucho.

3. No busques en el disco duro

No vale la pena. Aunque puedes ir escribiendo en las apps sin conexión a internet, y se conecta cuando es posible, aquí no vale la historia de ir a buscar el documento y se abre el programa. En el disco duro hay casi nada, está todo en internet.

Eso sí, se enciende y se apaga en un plis.

4. Navegador, navegador, navegador

Cuando ya por fin hayas aceptado que lo de tu Chromebook no son las apps (nunca sabes cuándo se actualizan o cuando sincronizan), te darás cuenta de que lo mejor que tiene es una conexión a internet y un navegador, Chrome, que seguramente ya es el que usabas en tu Windows, porque ya es el más utilizado en internet. Y de ahí no te vas a mover. Abrirás todas las ventanas del mundo y usarás lo mismo que usabas antes, pero sin apps.

5. Ni DVD ni usar un USB

Los Chromebook, como los Macbook Air y muchos Windows ultrabook ya no tienen lector de DVD. Nada nuevo. Lo que sí tienen es entrada USB. Para qué ya es otra cosa. Para añadir un ratón y poco más. Porque si pretendes leer el archivo que tengas en un disco USB externo, ármate de paciencia.

De hecho, lo mejor es subir desde Drive el archivo al servicio y leerlo desde allí, porque el ejecutar una chivo en el USB con el programa instalado en el ordenador no siempre funciona. Y menos si le enchufas el disco antes de arrancar la máquina. Directamente, no funciona.

6. La impresora, en la nube

Tampoco hay drivers de impresora. Si quieres imprimir desde un Chromebook, tienes que disponer de una impresora que permita conectarse a Google Cloud Print (gran invento, por otra parte) y por tanto, que imprima desde internet. La vieja, ya la puedes ir vendiendo.

 

Y entonces, cuando hayas revisado y pensado en lo que supone todo esto, muy sabiamente, te preguntarás: ¿para esto necesito un portátil? ¿Para tener un teclado y una pantalla (no táctil) más grande? Pues sí, para eso es un Chromebook, para tener en formato libro lo que de otra manera tendrías igual en una tableta Android. Que por la diferencia de precio…

 


Carmen Jané

Periodista, especializada en nuevas tecnologías, de las que escribe desde hace más de una década. Fue coordinadora del suplemento Tecnologías de El Periódico de Catalunya y actualmente es redactora de la sección de última hora. Colabora en Catalunya Ràdio y TV-3. Autora del blog Tecnobloc y premio Accenture de periodismo 2007. Visita mi perfil completo en www.carmen-jane.com
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