Los ebooks se hacen interactivos y multimedia

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Irene prueba un libro enriquecido en el iPad

Irene prueba un libro enriquecido en el iPad

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El libro es uno de mis grandes compañeros de viaje. Ya sea en un rápido recorrido en el metro, en una playa o en una cafetería, abro un libro y el acelerado mundo que me rodea se desvanece por unos instantes. A veces, leo más de uno a la vez y necesito consultar varios por trabajo. No es de extrañar que los libros tengan un hueco preferente en mi bolso y, si es muy pequeño, lleve una mochila con alguno de ellos. Esto no es una revelación: esos maravillosos compañeros pesan y, en ocasiones, mucho. Así que en el momento en el que aparecieron los primeros ebooks se abrió el cielo: ¡Por fin podía llevar conmigo varios en el espacio de uno!

La experiencia de lectura en los primeros ereaders era excelente, pero limitada gráficamente por la falta de color. Ahí entró en juego una nueva hornada de ereaders avanzados y las tabletas, en concreto, el iPad. Táctil, con una pantalla a color, quizá algo más cansado para la vista, pero con otras virtudes: me permitía disfrutar de libros profesionales muy visuales, además de navegar por Internet, escuchar música, ver vídeos… Un “todo en uno”.

Es en este contexto donde he visto cómo los libros dejaban de ser sólo textos con imágenes para explorar nuevos territorios: lugares donde se encuentran texto, imagen, audio, vídeo, animación interactiva, y donde, tú, el lector, puedes tener un papel más participativo. Ya no se habla de “ebooks” a secas, sino de “enhanced ebooks” o libros electrónicos enriquecidos.

Índice del libro electrónico enriquecido de Enhancing books

Los creadores de libros infantiles y juveniles, así como los educativos o didácticos, son algunos de los que se han sumado con mayor fervor a esta tendencia, creando desde cero nuevos productos o adaptando los publicados en papel. Los límites los pone la imaginación. Hay libros de poesía que recuperan la voz de su autor recitando poemas, como “The Wasteland” de T.S. Eliot. O delicias visuales e interactivas para niños como “Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore”. Una de las editoriales que se ha lanzado a crear productos de este tipo es Penguin, que ha hecho una versión de “On the road” (En el camino), de Jack Kerouak, entre otras. También en España algunas editoriales y autores se han decidido a enriquecer libros. Es el caso de la editorial Enhancing ebooks que, por ejemplo, ha recuperado el libro “La brújula interior” del conocido Álex Rovira para publicarlo en un formato multimedia para iPad después de una larga vida en papel.

De la tienda a tu iPad

“La brújula interior” de Enhancing books es, al igual que otros libros enriquecidos, un aplicación independiente; así pues, se tiene que comprar e instalar desde de la AppStore. El libro se editó hace varios años en papel y ahora, según Amazon.es, vale 9,74 € en tapa blanda mientras que en la tienda online de Casa del Libro cuesta 10,25 € . Por el ebook en la AppStore hay que pagar 14,99 €. Suponemos que tras estos euros de más está el esfuerzo de hacerlo multimedia.

Se trata de un libro enriquecido con vídeo y, por ello, ocupa más espacio que otros libros de mi iPad e incluso que otras aplicaciones: 242 MB. Tras varios minutos de espera, la app aparece en el escritorio junto a la de Facebook, Twitter o Flipboard. Es una ventaja tener un acceso directo desde la pantalla inicial si lo estás leyendo, pero quizá sea buena idea crear una carpeta para guardar todos los appbooks si sigo comprando más.

Leyendo un enhanced book

Al abrirlo, el libro se muestra como… Un “no-libro”. Se trata de una portada animada con música donde van apareciendo citas de personajes famosos que luego jalonan las pantallas. Un minúsculo botón de Entrar nos conduce a una especie de índice que empezamos a explorar.

Los enhanced ebooks o libros electrónicos enriquecidos aportan interactividad

En esta primera toma de contacto con los diferentes apartados, vemos que la figura del autor tiene aquí otra vía de expresión: muchos de los textos se acompañan de vídeos que tienen al propio Álex Rovira como protagonista. También nos damos cuenta de que es muy visual, distanciándose de los ebooks corrientes que se leen página a página para aproximarse a los gráficos animados interactivos en el que se navega por pantallas. Otra característica distintiva respecto al libro tradicional es que se estimula la participación del lector.

Por ejemplo, hay un buen puñado de botones y opciones que reclaman la interacción del usuario, hasta el punto de resultar algo confuso saber si difieren entre sí: hay botones de redes sociales para conectar el libro a nuestro Facebook y Twitter, con lo que el lector puede publicar extractos o comentarlos en su muro o timeline; botón de Opinar, mediante el que el lector puede twittear directamente con el hashtag #opinaAPPbrujulainterior; botón de feedback, para contactar directamente con la editorial o valorar la aplicación en la AppStore; una opción de Opinar y Compartir que reúne las anteriores y alguna más; otra de Escribir para que el usuario -descubrimos después- ponga en práctica las enseñanzas del libro dentro de la propia App y otra de Dedicatorias para que el usuario dibuje y cree imágenes que pueda guardar.

Ventana para vincular la cuenta de Twitter y Facebook al libro.

Si nos cuesta hacernos con la aplicación, no hay problema. Hay una sección en la parte superior de Manual, donde se explica la estructura y los trucos para sacarle más jugo al libro.

De hecho, no es sencillo descubrir, entre todas las opciones del índice, que el grueso del libro se encuentra en “Buzón de entrada de la Brújula Interior”. No se trata de un libro lineal en el que el usuario vaya guiado de principio a fin, paso a paso, como sucede en el papel: así que adivinar dónde empieza el libro puede resultar algo similar a una prueba ensayo-error: ir entrando a las opciones del sumario e ir viendo qué esconde cada una.

Una vez damos con ella, nos resulta fácil familiarizarnos con la estructura. El libro está pensado como un conjunto de e-mails, según explicaba Álex Rovira en otra sección. Y el diseño así nos lo recuerda: a la izquierda hay una lista ordenada de e-mails que el usuario va seleccionando y que se van mostrando a su derecha. Como buen e-mail tiene un remitente y un destinatario: Álex Rovira y su jefe.

Los lectores pueden copiar, marcar y compartir en las redes cualquier texto

Mientras me acomodo en el sofá para sumergirme en la lectura, tropiezo una y otra vez con el mismo deseo: ahora sí, tengo la sensación de estar ante un libro, y lo quiero leer en formato vertical o portrait. Acostumbrada a los libros en papel, a ereaders como el Kindle e incluso a los libros que tengo mi iPad, mi cabeza es tozuda y se me hace difícil leer en formato panorámico u horizontal. Pero girar el libro es un trabajo en vano. Tendré que seguir leyéndolo en horizontal.

A medida que avanzo, me incomoda cada vez más que los e-mails tengan un fondo gráfico, con una brújula. Es sutil, pero resta legibilidad hasta el punto de echar de menos un fondo plano claro, como me permiten los ebooks en iPad, o un modo lectura sólo texto, como ya lleva incorporado el navegador Safari. Tampoco parece haber manera de aumentar el tamaño del texto, ni siquiera haciendo zoom. Lo añoro.

Voy enlazando e-mail tras e-mail, algunos de ellos con el propio autor explicando fábulas en vídeo. Descubro que puedo destacar extractos en naranja como si de un marcador fluorescente se tratara; copiarlos y llevarlos a otras aplicaciones, o compartirlos en las redes sociales. El marcapáginas que hay en cada e-mail me permite dejar el libro y retomarlo sin olvidar dónde me había quedado.

Los lectores pueden crear en la aplicación su propia “brújula interior”.

Tras varios días estoy ya acabando el libro y tengo la sensación de que, al menos en mi caso, ha pesado la vertiente lectora y todo lo que deriva de ella. Me ha parecido positivo que el autor “hablase” a sus lectores y fuese más próximo, alguien conocido, pero, al menos para este libro, primaba el texto y, sin llegar a ser un obstáculo ni pesado, a veces deseaba que fuera, simplemente, un texto fácil de leer. Me ha resultado valioso y encomiable que el libro perviva y no se encierre en sí mismo: que el usuario pueda utilizar la misma app para escribir siguiendo las pautas de Rovira una vez ha acabado el libro, que pueda llevar partes de ella a las redes sociales o a un editor de textos. El libro llega a su fin, pero no se acaba.

Ya pensando en mi próximo libro… Lo he comprado en papel, aunque me espera otro digital. También vivo en una transición de formatos. Quién sabe… Puede que el siguiente sea otro enriquecido. Tendré que echar un vistazo a la AppStore.

Irene Rengel es diseñadora UX.

1 Comentario

  1. Ya sé cual va a ser mi regalo para esta Navidad! Estoy comparando precios y la verdad es que si buscas no resultan tan caros! He encontrado una oferta para un Airis que no está nada mal!

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