Los robots aspiradora son uno de los aparatos más revolucionarios de los últimos tiempos. Tienen forma de disco, más o menos alto, y se desplazan girando sobre su eje para llegar a todos los rincones de la casa, delimitando las zonas en las que no pueden entrar.

Algunos barren y otros friegan y barren. La autonomía suele ser de una hora y media, y cuando se les acaba la batería vuelven a su base eléctrica para volver a recargarse. Solos, sin necesidad de nadie. Algunos se pueden programar para que se activen una vez por semana de forma automática.

El éxito del ingenio vino de una empresa estadounidense, iRobot, que aplicó tecnología de los robots rastreadores de la Nasa a la limpieza doméstica. Su uso comenzó en el Silicon Valley, la zona más tecnológica del mundo, pero se ha extendido rápidamente. En España es un auténtico boom, y varias marcas compiten con iRobot, que se vende como Roomba, en modelos y precios.

El original, Roomba, está en torno a los 500 euros, y tiene varios modelos, según la autonomía, el número de sensores que vienen de serie para fijar áreas en las que el aparato no puede entrar (y que se ponen a mano) y que barra o friegue y barra. Uno de ellos, por ejemplo, el 562, tiene cepillos específicos para el pelo de gatos y perros, y un depósito extra para estos materiales. El más potente, el 581, tiene autonomía para limpiar cuatro habitaciones sin recargarse, además de delimitar hasta tres zonas en las que no puede entrar. El más sencillo, el 520, solo barre.

En EEUU acaba de aparecer el Scooba 230, un poco más alto pero más pequeño, y bastante más económico.

Pero en el mercado hay más marcas, porque la fiebre por el robot limpiador ha hecho que proliferen otros fabricantes. El reto, para todos, es cómo llegar adecuadamente a los rincones y la interpretación de las órdenes de los sensores. A más capacidad de recálculo (reprogramarse cuando ha encontrado varias veces un obstáculo), más eficacia.

LG Elecronics tiene dos modelos, llamados Hombot. El más complejo es rojo y el más sencillo, verde. Ambos tienen un sistema de alerta por voz en castellano y son muy silenciosos. Además son algo más baratos que Roomba.

Samsung y Philips son los últimos en incorporarse. El Samsung Navibot incorpora una cámara, además de sensores de posición, y también es más barato que Roomba. Más caro, sin embargo, será el de Philips, Homerun, con un diseño muy exclusivo y que limpia cualquier tipo de suelo, incluyendo parquets y moquetas. Saldrá esta primavera.

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